image

Considerada reina de las uvas blancas, esta variedad es originaria del viñedo de Borgoña, más precisamente de los alrededores del pueblo de Chardonnay donde se menciona su cultivo desde el siglo X. El nombre romano del pueblo era Cardonacum (lugar donde crecen cardos, chardon en francés) y la cepa se conocía como chardenet, chaudenet o chardenay hasta que el Congreso de Ampelografía de Chalon-sur-Saône de 1896 fijó el nombre actual. Estudios científicos han permitido establecer la genética del chardonnay como el resultado del cruce por polonización entre el pinot noir y el ya desparecido gouias blanc.
Es considerada una de las uvas más maleables y de las que más reflejan el terroir. Esto hace que el estilo y características que puede tener un chardonnay sean muy variados y que se puedan encontrar vinos totalmente diferentes, no sólo de una región a otra sino también dentro de las mismas regiones. Estas características también se ven alteradas por los paso en madera que pueda tener el vino.
Su particularidad es su color amarillo pálido con reflejos verdes. Su aroma recuerda a frutos frescos como la manzana y a flores.
Marida muy bien con pescados blancos, grillados o ahumados, mariscos, carnes blancas, platos vegetarianos, pastas, pollo asado, aves con salsa a la crema o poco condimento, comidas picantes.

- EXPONENTES DE CHARDONNAY -