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Descubierta hace poco y con enorme potencial. Introducida al país en 1994 por el ingeniero agrónomo Roy Mayne.
Argentina no dedica grandes extensiones de su cultivo a esta variedad pero en el mercado se encuentran excelentes exponentes varietales.
Es un vino destinado a ser consumido relativamente joven y por lo general pierde su perfume a medida que envejece. Dependiendo del estilo de vinificación de la uva a menudo puede alcanzar su máximo en un año de edad, aunque algunos pueden permanecer en un alto nivel de calidad de hasta diez años. El color y el aroma sugieren un vino dulce, pero los Viognier son predominantemente secos, aunque se han elaborado algunos de cosecha tardía.
Sus aromas evocan a flores de la magnolia y la madreselva y con gran intensidad y calidad aparecen aromas frutales como de melocotón, damasco y melón. Los más concentrados brindan abundantes aromas de miel. En boca es complejo y untuoso, gracias a su riqueza en glicerinas.
Va muy bien con la cocina asiática y vegetariana, así como con postres de frutas secas. Si tiene crianza, puede acompañar algunas carnes no muy picantes y quesos semiduros y no demasiado picantes.

- EXPONENTES DE VIOGNIER -